LAS HERMANDADES NO SON EMPRESAS
Mucho han cambiado las Hermandades en los últimos veinticinco años. Antes las hermandades eran casi propiedad de las familias adineradas y cofrades de Sevilla y las que hicieron posible que con una nomina mínima de hermanos y su patrimonio particular las que nos dejaron el legado que tenemos hoy día, pero nunca se sintieron ni dueños ni amos de la misma.
Cuando se retiraron las cuadrillas profesionales de costaleros, los hermanos de a pie sin mas preparación que su enorme Fe en su titulares, cogieron el relevo del costal del muelle por el de penitencia bajo las trabajaderas de sus hermandades, porque el amor lo puede todo.
Dicho y hecho, sin capataces y sin costaleros, no hubiera habido Semana Santa en aquel tiempo, pues bien la hubo, no porque se metiera debajo la Junta de Gobierno o porque trajesen empelados de sus empresas para sacarlas, solo hubo que pregonar el alto el problema y el problema desapareció y de tener que pagar una nomina fortísima económica a costaleros profesionales y a capataces, se paso del pago al cobro a los nuevos costaleros de las papeletas de sitio, todos los entendieron incluso los que económicamente no podían y buscaron para que no le faltase nada a su Hermandad.
En los últimos tiempos, las cosas se pretenden cambiar, y han pasado de Juntas de Gobiernos de Amor y Entrega a Juntas de Gestión Empresarial, al marketing, a la publicidad, a nuevas aventuras, dimanantes mas de caprichos pos- pescaitos que a criterios Humanos y sentir cofrade.
Pues bien Hermanos Mayores, vosotros nos sois nada sin vuestra nomina de hermanos, nada sin sus cuotas, nada sin su presencia en los cultos, nada sin nadie debajo de las trabajaderas, nada sin las camareras, nada sin una Cruz de Guía el día señalado en la puerta del umbral de Salida.
Las Hermandades y sus Juntas de Gobiernos, a veces en su falsa prepotencia, dictan caprichos mas que normas y la toman a espalda del colectivo que le respaldó para su nombramiento, y mantienen que desde el privilegio de Hermano Mayor y adláteres, tomar decisiones de alto calado en el sentir cofrade de sus miembros que en este caso no son accionistas de una empresa al que se le comunica sus dividendos, sino por el contrario son gentes buenas con corazón que hacen posible por amor y solo por amor el milagro de una salida prosecional, sus cultos y la defensa del dogma de la Iglesia.
Pues bien Hermanos Mayores, vosotros sois Iglesia, y solo célula viva de la Iglesia igual que los demás hermanos, sin mas distinción, que unas entradas para el Pregón en el Maestranza, una vara de oro como distintivo efímero de los días que esté, un lugar de privilegio al lado de los titulares y otro en los cabildos.
Si se destruye la base social de las hermandades, en este caso como la de San Esteban, se manda a paseo a esos capataces que durante tres décadas la han llevado magistralmente bien, de lujo como decimos por aquí, se han metido como chavales y hoy son hombres curtidos en la vida profesional y por sentir, en las trabajaderas del Señor de la Salud y Buen Viaje o de la Bendita Señora de los Desamparados, si se le menosprecia, se les aburre, se les dan largas cambiadas y si se pierde su presencia en la hermandad, habrá una Junta sin hermanos.
Si esta medida de quitarlos obedeciera, a falta de disciplina bajo las trabajaderas, a mal comportamiento, a desgana a llevar los pasos, a falta de puntualidad en la carrera oficial, o a alguna otra causa, todo lo entenderíamos.
Posiblemente usted hermano mayor y si no es así me disculpa, nuca ha llevado un paso, nunca ha roto su garganta en las largas noches de ensayos por las calles de nuestra ciudad, y por eso no lo entiende.
Quitar un martillo a quien se lo merece y sus cuadrillas lo apoyan, no es un acto de conflictividad creado por ellos que estuvieron silentes durante 33 años, sino de usted y la Junta que representa.
Si usted y su Junta toma esto como un pulso, esta de pleno equivocado, porque debajo van gratis y con mucho esfuerzo y amor… que no se le olvide a usted y a su junta esta palabra, que es la que hace cada chicotá.
Y particularmente me pregunto… ¿A que obedece este cambio? ¿Que promesas se les hizo a los Capataces entrantes ?cuando todo va bien.
Mire usted hermano mayor y esta vez con minúscula, porque también es minúscula su visión de la Hermandad, no cree OPAS hostiles en su Hermandad, no vaya contra la corriente de sus hermanos.
Pues aunque haya restaurado las Imágenes, haya conseguido parihuelas nuevas, los mejores bordados, la mejor candelaria, el mejor cuerpo Acolitad, los mejores faldones, los mas resplandecientes respiraderos, y la Virgen lleve la mejor toca, la mejor mantilla, el pecherin mas hermoso, el fajin de Reina, el rosario entre sus manos y todo lo que usted pretenda… No pase a la historia, como aquel que no escuchó y destruyó la convivencia en la Casa de Dios y de su Madre que duermen en los corazones de sus hermanos y en la llave temporal que usted tiene de San Esteban.
Un saludo cordial a todos los hermanos costaleros y capataces de esta entrañable hermandad humilde, pero sevillanisima de nuestra Ciudad
Desde este lugar de Gloria… llamada Sevilla.
Por: Carlos Valera Real




